"Princesa espacial"
O.K
Todo comenzó con una cuenta regresiva
5, 4, 3, 2, 1 ¿despeguen!
La nave despegó sin rumbo hacia el espacio, en ésa nave viajaban tres personas, una de ellas era algo tímida pero le gustaba mucho el espacio, así que al llegar miró todo lo hermoso que se veía por la ventanilla.
Vio estrellas fugases, galaxias, la luna, etcétera. Todo parecía ir genial hasta que uno de los pilotos vio una luz roja que prendía y apagaba, la señal de alarma decía peligro.
Las tres personas que iban en la nave se alarmaron. La computadora decía que la turbina no funcionaba, y el oxígeno era poco.
La persona que veía por la ventanilla dijo:
- ¡Yo saldré y la arreglaré! Lo dijo con una cara algo nerviosa, pero decidida a hacerlo
El capitán le dijo:
- O.K confiamos en ti, mucha suerte.
ésta persona tomó su traje de astronauta, se despidió con un abrazo, y le dijo a sus compañeros:
- ¡Volveré!
La compuerta de a nave se abrió, y salió con un desarmador en la mano y un radiotransmisor, que era el más nuevo de todos, y por ahí hablaba con el capitán que lo orientaba. Mientras que arreglaba la turbina, él se quedó callado.
El capitán al no oírlo le dijo:
- ¡Hey conteste!, ¿Qué sucede?
(el hombre no contestaba)
Después de muchos intentos fallidos de poder contestar, el capitán se asomó por la ventanilla y lo miró. Estaba estático.
Tssssss-------- - Capitán, ¡hay un gran problema!, creo que he fallado, no puedo arreglarlo.
Sin más que decir se soltó del lazo que lo sostenía y se fue.
Éste hombre estuvo así, volando sin rumbo, ya estaba desesperado, tenía una sensación tan rara, así que sin más que hacer dijo:
- Al parecer éste es mi fin
Y se quedó dormido
Ésta persona sentía que alguien lo abrazaba, pero sin abrir los ojos pensó; "Estoy quedando muerto"
Al abrir los ojos, vio a la persona más linda que nunca había visto. Estaba en un lugar genial. A él le dio miedo y mucha curiosidad.
Era una chica, una chica que lo encontró en el espacio, y le dijo:
- ¿De dónde eres?, ¿Quién eres?
Pero ésta persona NO hablaba. La chica le sonrió y lo llevo con ella a un lugar extraño pero genial. Le dio de comer cosas que nunca imagino. Le enseñó muchas cosas, pero el hombre NO hablaba.
Pasaron horas. Y así estaba la chica muy feliz, pero él seguía muy confundido. La primera palabra que el hombre le dijo fue:
- ¿Dónde estoy?
A lo que la chica contestó:
- Estas en mi reino
El hombre confundido le dijo con gran expresión:
- ¿Tu reino?, am, o sea, ¿Tú eres una princesa? -preguntó el hombre-
El hombre no creía nada, y le volvió a preguntar:
- Am, y tu nombre ¿Cuál es?
La princesa le dijo:
- No pienses en eso, cierra los ojos y lo sabrás
El hombre sin pensarlo cerró los ojos. Al abrir los ojos estaba en su habitación. él no podía creer lo que había pasado, y ésto nunca se lo contó a nadie.
FIN
"Sombras"
Recuerdo ése día como el mejor que había pasado contigo, el aburrimiento no me ganaba en mis sentimientos, podías cambiar mi humor.
Mi mente como siempre creaba historias, te contaba las historias, y lograban llegar a mí todas las imágenes de lo que te contaba, pero sólo tú podías convertirlas en sombras.
"Recuerda su nombre"
No hablaré más de libros a la larga Guerra, sino caminaré junto a los espinos secos, hasta encontrar a un mendigo resguardándose del viento y llevar la conversación hasta que salga su nombre.
Si hubiera suficientes harapos sabrá su nombre, y le agradará mucho recordarlo, porque en los viejos tiempos tenia los elogios de los jóvenes y los viejos la culpaban, entre los pobres, ambos viejos y jóvenes la elogiaban.
"Bello silencio"
Cuando no tienes las palabras necesarias y oportunas.
Cuando temes perder al decir lo que no quieres. Cuando quieres probar si aquella alma es capaz de leer la tuya. Cuando no tienes valor para expresar lo más hermoso dentro de ti.
Cuando no puedes decir "no". Cuando sólo quieres alejarte sin dejar que alguien te comprenda. Cuando quieres decir a esa persona que la necesitas, pero que sabes que nunca estará contigo. Muchas veces basta una mirada.
Una mirada sostenida. Tus ojos sobre los ojos del otro. Adivinar el significado de los brillos. Leer el futuro inmediato más allá de la pupila. Quieres decir muchas cosas, pero aguántate las ganas. Aprieta los labios.
Permite que las ideas circulen sin que salgan al exterior. silencio. Alarga el espacio entre las preguntas y las respuestas. Deja que los músculos se dibujen en el rostro. Espera una señal de alerta. Mantén la respiración.
Piensa que el otro también piensa. Analiza. Espera callar para escuchar. Callar para mirar. Callar para aprender. Callar para callar. Callar, para convertir el silencio en un cómplice.
Para saber si el eco existe. Callar, porque no todo lo que nos conviene escuchar nos lo dicen al oído, con la
intimidad de una confesión, con el volumen de un grito, con el acento de las grandes revelaciones.
Callar para comprender que el silencio es el antifaz de los sonidos más hermosos. Manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra.
"Mi luna de queso"
La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas, es buena como hipnótico y sedante, y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo es mejor amuleto que una pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama, para ser rico sin que lo sepa nadie y para alejar a los médicos y a las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños cuando no se han dormido y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos ayudan a bien morir.
Pon una hoja tierna de la luna debajo de tu almohada y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para cuando te ahogues, y dale la llave de la luna a los presos y a los desencantados, para los condenados a muerte y para los condenados a vida.
No hay mejor estimulante que la luna en dosis precisas y controladas.
"¿Cómo era ése cielo?"
Podía observarlo todo desde ese punto alejado del piso; La noche era clara, podía encontrar el color en todo apesar de que tenian cierto negro difuminado a causa de la noche. La carretera estaba vacía; ésa era la única casa perdida entre el bosque y yo estaba ahí junto a la sombra de mi sueño de cada año.
El aire me enviaba el olor de la tierra mojada que estaba en la carretera, pues había llovido y estaba mojada; A mi alrededor todo eran árboles e interminables espacios de tierra coloreados de ese verde cálido, y frente a mí, en la tierra se estancaba el agua convirtiendolo en un lago tranquilo de agua dulce en el que se reflejaba toda la vista que estaba por encima de él.
Las pupilas de mis ojos se dilatan al mirar la luna de ésa noche en la que aparezco sentado en el tejado de una casa entre el bosque. Ahora sí me parecía grande, y supe que el mundo no es tan pequeño como para poder disfrutarlo en 8O días, y que esa luna no esconde un hijo como Anna Torroja cantaba. La luna es una fijitiva en la noche, era libre y te busca en todos lados por que le gusta ser admirada. La razón por la cual el sol la odiaba es porque ella capta todas las miradas. Ahora entiendo.
Estaba allí en donde el vacío pasa su arco de violín sobre el horizonte en donde los hombres pueden transformarse en pájaros y los ángeles en piedras realmente hermosas para que las puedas guardar en tu bolsillo.
Probablemente el cielo fabricaba tinieblas en su laboratorio y trabaja para volver sordos a los ciegos.Tiene un ojo en la mano y no sabe a quién ponerselo.
Estamos lejos en el fin del los fines, en donde puedo ver como un hombre está colgado por los pies de una estrella y se balancea en el espacio con la cabeza hacia abajo. Y el viento que dobla a los árboles agita mi cabello.
- Autora, dime tu nombre. (te dije mientras tratabas de encontrar lo que sentia)
- ¿Mi nombre?, pues me llamo Lirbé
- Lirbé, ¿cuántos kilometros nos separan?
- No son kilómetros, y no es cuestión de distancia o números que te digan algo, es la inmortalidad.
- Yo podría caerme de destino en destino pero siempre guardaré el recuerdo de éste cielo.
- ¿Conoces las visiones de la muerte?, ¿Has visto el corazón de la luz?. Yo a veces me convierto en una selva inmensa y recorro los mundos como lo hace un ejército. Mi paracaidas cae de sueño en sueño por los espacios de la muerte, y te aseguro, siempre tratare de llegar a tu mente para que éste cielo nunca lo olvides.
Recordé que la calle de los sueños no tiene árboles, entonces tal vez ésto no sea un sueño.
Sólamente Lirbé conoce el misterio de ésto y del cielo, pero ella recorre el arco-iris con sus dedos temblorosos en busca de un sonido especial.
Ése día encontré a un pájaro desconocido que me dijo:
- Si yo fuése camello, no tendría sed. ¿Qué hora es?
Se bebío las gotas de agua que tenía en el cabello a causa del rocio del clima del bosque, me lanzó tres miradas y media y se largó diciendo "adiós". Y entonces una línea se trazó en mi mano.
De nuevo me había perdido en mis adentros, y ella me distrajo cuando dijo:
- Tu destino es amar lo peligroso, lo peligroso que hay dentro y fuera de ti, para que se cumplan todos tus sueños cubiertos de ése rocio del amanecer. Cuida de no morir antes de tu muerte.
- Lirbé, hoy deseo poder escribir con mis dedos tu nombre en el cielo..
Y así, mientras decía eso, ella desapareció y yo seguía aqui, pero cuando pude notarlo ya no quise nada, sólo deseé que el cielo cambiara de lugar, que soplara un viento desesperado y apague las estrellas, como aquellas veces en las que las estrellas duermen después de una noche de trabajo continuo.
Pero el cielo me dijo:
- Sé triste, pues ella te espera en un rincón de éste año que pasa...
" Léeme el cielo nocturno mientras los pájaros hablan"
Estaba por terminar esa edad que tanto odiaba, pero de la cual sabía que algún día quisiera revivirla.Éste día es el que de verdad me agrada más que otros días, más que la lluvia en éste mes, más que el café con cigarrillos porque era cuando podía estar en el "no sé qué" de mis sueños. Ansiaba que llegaran las doce para que mi mente se pusiera en blanco y volver a ver a la chica que se encargaba de contruir mis sueños.
Tenía algo de que quejarme, pues mis sueños no eran precisamente lo que queria que fueran.
Estaba por ver a la autora mágica de de mi sueño con un oso, y ahora sí podia pedirle lo que en todo este tiempo habia deseado ver. Estaba tan en mi mundo hablando conmigo mismo dentro de mi mente que no me dí cuenta de su presencia la cual admiraba un cuadro surrealista de un elefante que pertenecia a Salvador Dalí, fué entonces cuando volteó y me dijo:
- ¡Valla!, hasta que osaste calmar tu mente y percatarte de mi existencia.
- Estaba muy distraído, no creí que hubiese alguien acompañandome.
- Bien, no importa. Ahora cuéntame. ¿ qué quieres hacer hoy en tu mente?. Permaneceré aquí contigo hasta que tus ojos se abran y logres ver que ha aumentado un numero en tu vida. Entonces, dime, ¿qué se te ocurre?
- Quiero ver el cielo nocturno.
- ¿Desperdicias la posibilidad de ver lo imposible en tu cumpleaños para ver el cielo nocturno?
- He pasado demasiado tiempo dormido, y he estado tan ocupado que no he podido encontrar el"conejo blanco" en la luna, así que quiero verlo mientras tú estás aqui.
- De acuerdo, es tu mente y tu deseo..
De entre la esquina de este cuarto en blanco se esparcía como pintura la noche, cada vez se hacía más profunda y la luna aparecía frente a mis ojos más grande que como pudiera ver en el campo. Lo gatos se aparecían en las calles, y pronto me encontraba en el tejado de una casa.
Es curioso por que cuando voy la escuela comienzo a contar 1, 2, 3, 4, pero me desespero por que mi padre que es astronauta cuenta al revés: 4, 3, 2, 1, y grita: ¡Despegue a la luna!, pero tú, estando a mi lado no cuentas estrellas, ni cuentas el tiempo, sólo lees el cielo. Dime, ¿qué clase de persona se pone a leer el cielo más que tú?
- Léeme el cielo nocturno (te dije)
- No entenderás, él te dice cosas raras, del mismo raro a como soy yo.
- ¿Acaso son pájaros, pájaros hablando en ésta noche?
- Espero no te moleste pero, me agradan los pájaros. Quería contruir tu sueño pero como siempre alg sale mal y ahora aparecen ellos con su platica sobre el alpiste y la propiedad que deben alcanzar para hacer su nido en un árbol.
- No me molesta, de hecho me agrada, y lo acepto sólo si me lees el cielo nocturno
- ¡Pero que insistente eres!, sin embargo, lo haré. ¿Cuántas veces te has levantado y visto si en las venas de tus muñecas aún pasa la sangre?
- Nunca, nunca lo he hecho, ¿por qué?
- ¿Ves?, ese es el problema contigo, el cielo dice que debes asegurarte de que el por la mañana, al despertar, aún sigas respirando, y a tí ni te interesa saberlo.
- Si llega el día y no me doy cuenta de que ya no respiro, ¿qupe pasaría?
- Bueno, entonces siempre me podrpas ver y leer el cielo.
Había disfrutado realmente de mi sueño deseado en mi cumpleaños, y fue entonces cuando decidí dejar de respirar, y no encontrar los regalos de mis padres por la mañana, o leer los mensajes de felicitaciones escritos por mis amigos, sólo quise leer el cielo nocturno mientras los pájaros hablan con la autora mágica de mis sueños durante diecisiete años.
Vida corta
La muerte es tan confusa, tan precisa, tan oportuna, e indeseable. Está presente en todo momento, pero la vida la separa de ella con un cabello, y sólo depende de nuestros movimientos lo que hará más amplia esa separación.
Nunca nadie te avisará cómo será tu vida ni los peligros o fortunas que te esperan en ese recorrido con ella. Ni siquiera esta escrito. Tan sólo todo depende de lo que hagas hoy, no importa lo malo o bueno que eso implique, tan sólo te dejas llevar por tus impulsos, y es bueno equivocarse a veces. Y si lo haces desde el corazón se convertirá en algo "honesto".
Es cosa de poner en orden la vida. Pensar en lo que realmente vale la pena. Pero NUNCA organizar a futuro, ni PENSAR en el pasado. Justo hoy es el presente. Disfruta de los detalles, no cuentes el tiempo, no esperes encarnarte en tu cama, no pienses tanto, no corras, camina, a paso constante y preciso.
Camina y respira, siente esas bacterias que entran a tus pulmones y que hacen a las defensas de tu cuerpo. No cuentes más que para pagar el precio exacto de lo que compres. No pienses. Y sobre todo, abre los ojos, deja entrar la luz, y apartate de esa vida "horrible".
La muerte siempre te espera, observa tus movimientos en falso tus actitudes, torpezas, y nadie te va a avisar cuando ese cabello se rompa.
Nunca nadie te avisará cómo será tu vida ni los peligros o fortunas que te esperan en ese recorrido con ella. Ni siquiera esta escrito. Tan sólo todo depende de lo que hagas hoy, no importa lo malo o bueno que eso implique, tan sólo te dejas llevar por tus impulsos, y es bueno equivocarse a veces. Y si lo haces desde el corazón se convertirá en algo "honesto".
Es cosa de poner en orden la vida. Pensar en lo que realmente vale la pena. Pero NUNCA organizar a futuro, ni PENSAR en el pasado. Justo hoy es el presente. Disfruta de los detalles, no cuentes el tiempo, no esperes encarnarte en tu cama, no pienses tanto, no corras, camina, a paso constante y preciso.
Camina y respira, siente esas bacterias que entran a tus pulmones y que hacen a las defensas de tu cuerpo. No cuentes más que para pagar el precio exacto de lo que compres. No pienses. Y sobre todo, abre los ojos, deja entrar la luz, y apartate de esa vida "horrible".
La muerte siempre te espera, observa tus movimientos en falso tus actitudes, torpezas, y nadie te va a avisar cuando ese cabello se rompa.
Después de dormir
Es curioso que después de dormir llegue el momento en el que te digan "abre los ojos". La luz de la mañana penetra en mis ojos haciendo que mis pupilas se agranden. Y sé que ya no podré dormir. Me quedo quieta analizando mi sueño y después de haberlo recordado, me decido a girar para quedar recargada sobre mi lado derecho para respirar ese nuevo aire de otro día. Miraba las venas de mis muñecas y me preguntaba si aún estaba viva.
Me costaba trabajo levantarme pero sabía que mi cuerpo ya se había entumecido y pronto ya no lo soportaría. Me levanto y decido vaciar mi vejiga que contiene desde anoche toda el agua que tenía ese vaso. Después lavo mi cara, mis manos y dientes.
Ahora me decido ir a desayunar un plato que tenga ese cereal que tanto me gusta. ¿Y ahora qué?. bañarme. Siento el agua resbalar por mi espalda. Recuerdo el olor del shampoo y el jabón.
Tomo mis cosas y recorro la ciudad. ¿Qué más da?. Que mi bicicleta me haga recordar lo grande que es el mundo.
Me costaba trabajo levantarme pero sabía que mi cuerpo ya se había entumecido y pronto ya no lo soportaría. Me levanto y decido vaciar mi vejiga que contiene desde anoche toda el agua que tenía ese vaso. Después lavo mi cara, mis manos y dientes.
Ahora me decido ir a desayunar un plato que tenga ese cereal que tanto me gusta. ¿Y ahora qué?. bañarme. Siento el agua resbalar por mi espalda. Recuerdo el olor del shampoo y el jabón.
Tomo mis cosas y recorro la ciudad. ¿Qué más da?. Que mi bicicleta me haga recordar lo grande que es el mundo.
¿Loca?
Debo decirlo:
Mis imaginaciones cuando escucho música a veces son tan tontas. Es en serio. Nadie creería que tengo esta edad de ser que pudieran saber lo que imagino.
¿Será a causa de que no hablo con nadie?
¿A caso habrá alguien que me comprenda de igual manera?
¿Será que me he vuelto loca?
Y a conclusión.. ¿Por qué escribo esto?
Creo que me dí cuenta de que a la gente no le importa. Sólo se preocupan por ellos. ¿Y por qué no hacerlo? uno es uno ¿NO?. Pero es un acto tan egoísta...
No devería de ser así. ¿Por qué?. ¡No es justo!
¿Volverme loca sólo por tu culpa?
¡No tiene sentido!
Tu estas tan tranquilo. Tan feliz. Tan tan tan...
mister sandman!! hazme un sueño!! u.u
Libre
Hoy quise sentirme libre. Hoy quise brincar desde mi ventana a la calle. Hoy quise gritar por dentro. Hoy quise salir a ver la ciudad en el auto y poder viajar con el soundtrack perfecto para mi viaje libre.
Entonces abrí las ventanas, el aire era fresco y la mañana nublada. Te olvide por todo el día, ni siquiera me preocupe por aquello que leí en la mañana y me destrozo el corazón. Ya no recordaba nada mas que tenia que llegar a casa a las 7:00
Pero entonces un auto mucho mas pequeño que el de mis padres pasó a mi lado, me quería rebazar, y me mojó por los hombros con aquella agua puerca estancada de la calle.
Escribe
Abril escribe. Siente la culpa en las rodillas. Se gastó el último billete en un café y ahora está a punto de desperdiciar 2O minutos en una tontería, pero tal parecería que no le importara, pues ya había perdido mucho tiempo en los últimos 18 años.
Hasta el lápiz que va marcando el papel sabe a maldad. Escribe. Acerca de esto y aquello. Del verde del pasto y las mariposas en mayo. El café comienza a recorrerle el cuerpo. El aroma le envuelve la cabeza. Triste frío que no llega a ser. Escribe. Tenía que estar haciendo tarea. Podría rezar, limpiar su casa o meterse al gimnasio para perder los 15 kilos que le sobran, pero escribe.
De esto y de nada; del inicio al fin; sólo para sentir la tensión en los músculos del antebrazo, sólo para ensuciarse la mano con grafito; sólo para, pues sólo por.
En este momento se acercan dos, así como quien quiere la cosa. Traen los platos de comida en la mano. No hay mesas. En sus mentes ellos dicen:
-¡¿ No ves que no hay mesas?!, ¡¿ No ves que no hay tiempo?!, ¡Y tú te lo estas robando todo!, No ves que vemos, y nos queda claro que eres una ¡irresponsable!
Pero Abril se clava más en las curvas de la letra. Sobra decir que los ignora. ¡No la paren ahora que lleva impulso!. Escribe. Como fujitiva del infierno, como expatriada del cielo. Aunque sólo sea para que los ojos se te resbalen por la página. Aunque sólo sea para ver las letras aumentadas por el cristal de las lágrimas. Aunque sólo sea para acabarle las puntillas a este lapicero robado que no sabe fallar. Escribe para salvarte, para salvarnos...
¿Y los árboles?
Me mecía en el columpio que colgué de mi árbol, la vida era silencio, silencio, y el viento era fresco.
Lúas llegaba ya con los libros preferidos de la semana para descartar las palabras importantes, y las frases más originales de cada uno.
Sabía que no había olvidado la canasta para hacer un picnic, la traía en su mano derecha, adentro cabían perfectamente siete sandwiches, dos tazas, cuatro bisquets, cinco flores y un termo con agua de jamaica.
Corría como si el viento le prohibiera el paso. ¡ Y allá iba!. Parecía que bailaba, parecía que quería hacerme reír. Y no puedo olvidar como cayó al suelo. Un hoyo en la tierra hizo que su pie se hundiera y chocara con una roca la cual hizo que se le partiera la uña. Giró incontrolablemente. Todo se salvo. Excepto él, de permanecer una hora sentado en el pasto, y el resto de la semana en cama.
Cuando llegué hacia el, dijo que mi cuaderno tuvo la culpa, que le distrajo la pequeña fotografía que escondía dentro. Y entonces pregunto:
- ¿Por qué escribes?
- Trato de no olvidar a alguien, y la única manera de hacerlo es escribiendo.
- ¿Y si algún día, se diera la ocasión y perdieras tu brazo derecho con el que escribes? - pregunto como casi un susurro, mientras se quitaba el pasto que conservó su zapato -
- Pues aprendería a usar la izquierda - le contesté-
- ¿Y no crees que para ese entonces ya lo habrías olvidado?
- No, pues ya hubiese utilizado mi nariz para escribir en mi ipod...
♥
Luna.
Era una noche más de esas en las que me encontraba con Lúas en mi habitación.
Estaba esperando a que el aire de la noche entrara por la ventana y refrescara mi habitación impregnándola con su olor a tierra mojada.
Entonces Lúas comenzó una conversación:
- Que sabia es la luna, ¿No crees?
- ¿Sabia?, ¿Qué tiene de sabia? -Le dije-
- Pues ella puede ver todo.
- No lo creo, ella no puede ver lo que sucede en el día.
- ¿Y tú qué sabes?. Hay cosas que pasan en el día, pero de igual manera pasan en la noche. -Me respondió-
- Bueno, y tal vez tengas razón. Pero sé de una cosa que la luna nunca tendrá el honor de saber qué se siente.
- ¿Ah sí?, ¿Y qué se supone es eso?
- Un girasol voltear a donde ella valla...
Estaba esperando a que el aire de la noche entrara por la ventana y refrescara mi habitación impregnándola con su olor a tierra mojada.
Entonces Lúas comenzó una conversación:
- Que sabia es la luna, ¿No crees?
- ¿Sabia?, ¿Qué tiene de sabia? -Le dije-
- Pues ella puede ver todo.
- No lo creo, ella no puede ver lo que sucede en el día.
- ¿Y tú qué sabes?. Hay cosas que pasan en el día, pero de igual manera pasan en la noche. -Me respondió-
- Bueno, y tal vez tengas razón. Pero sé de una cosa que la luna nunca tendrá el honor de saber qué se siente.
- ¿Ah sí?, ¿Y qué se supone es eso?
- Un girasol voltear a donde ella valla...
Almohadas.
Sí, las almohadas se han convertido en mi consuelo de las noches, en mi objeto más cercano y cómodo para abrazar. Incluso hubo un momento en el que me hablaron al oído para saber la respuesta de aquella duda que me evitaba el poder dormir.
Y supe que ellas me comprendían, porque secaron las lágrimas de mis ojos, también secaron mi cabello cuando me bañaba en las noches, también evitaban que mi mamá se diera cuenta de que estaba enferma por que escondían el sonido de mi tos, guardaban tu foto para que pudiera soñar contigo, oían música conmigo, y soportaban mis gritos cuando estaba triste o enojada, pero lo más importante es que ellas siempre me esperaban a verme dormir.
Homenaje a Frida Kahlo
Homenaje a Frida Kahlo a video by Thais.sr on Flickr.
Frida Kahlo desde hace tiempo que llamó mi atención, digamos que es justo como quisiera ser. Ya sé, no es bueno tratar de imitar a una persona, pero cuando menos poner mi propio estilo.
Sé que algún día alguien sabrá de mi gusto por ella y me regalará un libro en donde hablen de ella.
(:
Esta no es mi partida.
Por mucho tiempo supe que estaba perdida, hasta que llegaste tú, y sí, lo sé, esto probablemente te parezca tonto.
Pero es en realidad que me la pase tan bien contigo. Es tan triste que de repente una persona pueda romper y curar tu corazón como tú lo haces. Pero justamente ahora esta roto. Y no entendí, soy ciega y sordo muda cuando me dices "adiós".
Hoy te he citado a el parque, sólo para decirte, que te dejare ser libre. Pues nunca fuiste mío, y aprende que jamás serás de nadie. Pero también te diré que aquí te seguiré esperando, que estaré ahí cuando lo necesites y me convertiré en tu sombra amiga. La que te cuidará. Y que aquí te estaré esperando para cuando en realidad abras los ojos y sepas que el miedo y las dudas no existen, tan sólo te quieren detener. Sí, son como Santa Claus y los cuentos de hadas.
Y mientras me alejo para dejarte tu espacio por un tiempo, en la película de mi vida suena en un volumen alto "til kingdom come by coldplay" en mi mente.
Y esta no es mi partida...
Parque.
Hoy fui a un parque.
Tenía esa loca idea desde hace ya un tiempo, de que podría por fin tomar una foto a una ardilla sin la necesidad de darle de comer, pero se me hizo tan cruel, porque pensé en qué seria de mi si fuera ardilla.
Así que la llame con un chocolate en mano. Seamos sinceros, quién no ama el chocolate!!?.
Así pues, después de esperar sentada tanto tiempo -mientras que Lúas estaba colgado en un árbol, sosteniéndose con los pies y mirando todo al revés- llego una. No la había sentido, pues estaba tan entretenida esperando a se cayera Lúas, que no me percate de su compañía.
Se veía tan temerosa. Y si hacia un movimiento rápido escapaba, pero siempre regresaba.
Lúas desde el árbol le dijo con un pequeño susurro que se acercara. Para esto yo ya tenía mi cámara preparada. Entonces tomó un pedazo, y al observar que no le hice nada. Se quedo en mi pierna, dejando así el tiempo suficiente para que le tomara una foto.
Cuando dí clic, huyó.. pero por fin pude tener la foto de una ardilla sin que saliera movida, como todas aquellas que intente tomar cuando fuimos en busca de ese museo.No Light
Hoy se fue la luz. y no sabes lo bien que se siente!!
Ya me había hartado de el ruido que había en casa. Y viendo este caso, fue como darles tres nalgadas a mis padres, y después girarlos para ponerles cinta canela en la boca y mandarlos a dormir..
Realmente se siente muy bien eso. Tan sólo quería tener cierto silencio para poder leer aquel libro que robe del aula de lecturas, titulado "el castillo de los Cárpatos" de Julio Verne. pero con la televisión encendida y en el volumen 30, me sentía como Matilda y sus padres tan torpes.
Lúas trataba de distraerme para evitar que me enojara. Y tomó un lápiz. Lo puso sobre una de las 50 hojas que se encontraban en mi buró y escribió la palabra "consuetudinario" a lo que yo respondí:
- que tiene que ver esa palabra?
-- sé que en tu familia siempre esta presente esta palabra, de hecho justo antes de entrar, en la puerta se remarca con letras mayúsculas y rojas.
-en serio? yo no la veo!!
-- tu puedes ver tus cosas imaginarias como yo, y los demás no lo ven, entonces yo veo mis cosas imaginarias las cuales tu no ves, y mucho menos los demás..
- De acuerdo, pero por qué lo crees?
-- abril.. -respiro hondo- las cosas que hacen aquí siempre son por costumbre, por qué no les propones hacer algo nuevo?
- No lo querrían hacer. Y sí, soy muy egoísta, pero sinceramente no creo que me hagan mucho caso. Tienes el claro ejemplo de que baje cinco veces a repetirles que le bajaran al televisor.Y ninguno me tomo en cuenta
Lúas comprendió, agacho la cabeza, y ahora tomó otra hoja, dibujando un ratón. Le quedo tan perfecto que figuro un perfecto asco en mi mente y ambos pronunciamos un fuerte AGG!! que describía perfectamente nuestro asco!
Seguido de esto, Lúas hizo bola la hoja, dejándola bajo mi cama..
Y ahora sí.. Comenzamos a leer..
Llueve.
La lluvia me recuerda tanto a tí. Me encantaba saber que cuando llovía, tú me recordabas.
Ahora todo es pequeño y la lluvia pierde su importancia en tí. Si tan sólo te hiciera ver de nuevo que la lluvia no sabe a chocolate, pero que es tan bella como poder aprender a leer.
Tal vez pensarías mejor, o no sé. Sé que tal vez un día volverás y pedirás perdón por todas esas veces que me rompiste el corazón, y querrás que ahora yo te cuide.
¿Cuántas veces estuve a punto de querer ahogarme en una alberca, sólo por que me gustaba el agua? Ni siquiera recuerdo. Pero sí recuerdo los regaños tan grandes que mi madre me daba cuando veía que sangraba mi nariz por respirar agua. Pero yo no tengo la culpa de que en mis sueños era tan sólo un pez azul.
Ésta tristeza me agobia, yo sé que quiero estar feliz, que quiero pensar en el azul de las nubes. Pero sin ver tus ojos no puedo. Esta lluvia viene desde lo mas alto acompañando mis lagrimas. Me preguntaba si a alguien dañaron allí arriba como para estar toda la noche igual que yo..
Estúpido Unicornio.
Ayer lloré, y no me hizo sentir muy bien.
Como siempre. Lloraba por ti, y el miedo a perderte. No entiendo por qué fuiste tan cruel, ¿De verdad fui tan mala como para merecer esto?
No sé. Caminaba por alrededor de mi cama buscando una respuesta, buscando un alfiler para que me pinchara el dedo y el dolor me hiciera dormir.
Sin embargo pensé en no tenerle resentimiento a nadie, pues me haría sentir más mal. De hecho también pensé en que no me agrada contagiar mis malas ganas, así que prefiero sonreír aunque en mi interior sepa que no estoy bien, pero sinceramente esto me hará mas fuerte.
Yo sé, entiendo la situación, pero aún quiero verte. Y tal vez así podríamos ver a las personas desde un unicornio en el cielo azul, pero el estúpido unicornio, prefirió irse contigo.
En mi cumpleaños.
En mi cumpleaños, no recuerdo qué hice. Sólo sé que me regalaron una cámara, que más quisiera que hubiese sido profesional, pero es tan sólo una digital que deja lucir el nombre a un costado de " Canon ".
Platicaba con una amiga justamente sobre este regalo, y me dijo: -¿ No esa marca ya no existía ? a lo que respondí: -¡ Claro que NO !, ¡ si esta en su mero capullo a punto de florecer !.
Y bueno.. no me quejo, esta bien, es lo que deseaba, pero sinceramente me hubiese gustado que me regalaran una casa en el medio del bosque.
Hoy, el clima es frío aya afuera. Creí haber terminado de calentar mi comida, pero mi carne aún seguía fría, y le puse sal en lugar de azúcar a mi té. No sé, el tiempo es raro, justo ahora pensaba en cómo crece una fresa.
Tal vez éste sea un síntoma de locura, pero realmente se siente bien. No sé si alguna vez en la escuela me entendieron. Yo creo que jamás me entendieron y sólo trataban de sobre llevarme. O tal vez.. Umh.. No sé.
Me dí cuenta de que muchas veces no sé nada, y eso me frustra. Quisiera poder comer pasteles y llenarme de sabiduría al hacerlo.
Supe que no sabía de la vida cuando vi marihuana, y pegunté si era té.
Pero yo que puedo pedirle a la luna si sólo tengo 18 años, y no me quiero sentir adulta...
.Así Fue.
Mi vida fué así. Tan minúscula, tan pobre. Vivía en México en un lugar cerca, no muy lejos de un bosque, lo cual me agradaba. Sin embargo, no podía ir. Pues necesitaba un auto para poder llegar, & mis padres no permitirían que usase su auto, pues pensaban que lo chocaría.
Durante estas vacaciones me aburría y me hacía cada vez más pequeña cuando pensaba en tí. No quería estar aquí dentro, pero también quería estar sola sin dejar de pensar, porque si lo hacía me aburria. Así pues, conseguí un amigo. Se parece tanto a ti...
Su nombre es Luas, & está en mi mente mientras que tú no estas.
Un día, mientras me encontraba en mi cama, sentada, & encima de mí estaban los edredones que me cubrían la cabeza, entonces Luas se acercó a me enseñó la historia que escribiste para mí, la cual se te olvido terminar.
.Así será mi muerte.
Junio. En la Ciudad de los Palacios el asfalto arde. Desde las jardineras que están en Bellas Artes, el verde revienta en la cara de los peatones.
"Un libro, un libro, para leer en el rincón...", en eso piensa Abril, que acaba de cruzar la Alameda y avanza hacia el Palacio de Telecomunicaciones como quien no quiere la cosa, paso pasito, gallo gallina, como si los zapatos del tres -piel Capa de Ozono- no le apretaran ya; como si no le faltaran quince minutos para volver a llegar tarde a la cita contigo; como si el sudor no hubiese manchado ya su blusa floreada; como si no estuviera calculando que se hiciera a un lado el bolero y el policía para arrancarle un pedazo al patrimonio nacional.
Junio en la Ciudad de los Palacios; los jinetes asumen posiciones. ¡ Y arrancan ! Abril toma la delantera, policía le sigue muy de cerca; bolero ve detrás y exige que le paguen; Abril aprieta el paso y esquiva a dos turistas franceses; Policía galopa sin freno; Bolero se va quedando en el fondo. ¡ Que carrera señores, que carrera ! Abril sigue adelante y alcanza a ver la meta: sabe que cruzará el Eje Central y se perderá entre los autos y los peatones.
El policía luce alterado, pero no cede a recibir dinero para dejarlos escapar. Abril está a una nariz de la victoria. ¡ Y lo logra, damas y caballeros ! pone nariz, brazos, piernas y torso sobre la avenida y vuelve los ojos al cielo en señal de agradecimiento.
¡ OH dolor, oh recuerdo, oh esperanza !, la mirada se le petrifica por un nanosegundo en el trasero del albañil que esta colgado en un andamio, cepillándole la fachada al cementerio de las cartas perdidas. Y allá va Abril una vez más, impulsada no por sus ganas de triunfo, sino por el madrazo que le acomoda la bicicleta de reparto de "La esperanza".
Vuelan los bolillos, se aplastan las donas. Tres cuernitos golpean el camión de la Coca-Cola. Siete barrilitos y cuatro besos se embarran en el anuncio de Eruviel que lleva el camión que va a la villa. La niña pecosa que viaja en el asiento de enfrente mira todo a su alrededor a través de la ventana y le dice a su mamá que se le antoja un bisquet con un vaso de leche fría. El de la combi no ve venir las conchas por ir cambiando su casete de "Los Ángeles Azules" y se estampa en el Topaz. El del Topaz se jala los pelos y la corbata por que no ha terminado de pagar el auto. La señora del Stratus busca su telcel para avisar que no va a poder llegar a su comida y no se da cuenta de vocho amarillo que la alcanza por un costado.
Todos los panes y un rin de bicicleta ofrendan su vida sobre el asfalto. El repartidor no sabe si buscar los tres dientes que se le cayeron o salvar las teleras. Un sólo claxonaso, y un sólo corazón.
La falda azul cubre completamente la cara y el torso de esta heroína. Se exponen al sol y el ozono unas piernas en proporciones no tan delgadas y unas pantaletas que eran negras y ahora grises; que fueron grandes y ahora son chicas; que tuvieron resorte y ahora tenian una grapa y un seguro para pañal, perfectamente en su lugar.
El policía le quita los petalos de flores que quedaron en su cara y la cubre con una cobija que siempre carga para estos casos...
En la cabeza de Abril: silencio, silencio, silencio. Silencio en las alturas desde que se quedo en vacaciones a pensar que hacer el resto de su vida cuando iba en tercer año de secundaria. Y luego quedarse así retratando al mundo. Ni modo, le dije que no se pusiera esos calzones, pero me los puse. Ay, mejor quiero dormirme, mejor dormirme, pero me pican los vidrios y las piedras que se me quedaron en el cabello. Sí, es cierto, le apesta la boca al que me acomoda la cobija, pero por lo menos hace a un lado a los metiches. Que no se duerma. Que no cierre los ojos. Una vez leí en la revista QUO que un señor se fue a un viaje astral después de pegarse un golpe y luego ya no quiso regresar. Tengo miedo. No me duermo. Me cuesta trabajo por que los parpados me pesan.
Una señora trata de darme un trago de Coca caliente, pero tengo los dientes apretados. Que no se duerma. Que piense en algo bonito. Que se fije en aquellas rejas que se parecen a todos aquellos portones de las primarias a las que fue, por que su mamá siempre cambia de opinión sólo pensando en ella. Me acuerdo de los zapatos de charol, y del uniforme que cuidaba como mi vida, por que no me iban a comprar otro.
Me acuerdo que me dolía la cabeza por haber ejercido tanta fuerza en mi cabeza para quitarme ese chicle que me pegaron en la cabeza, y mi madre tuvo que llevarme hasta la puerta de la escuela, pero todos se rieron de su pijama y me di verguenza.
Se acuerda de que contó una vez tres semanas sin que nadie le dirigiera la palabra cuando iba en segundo año. Me acorde de cuando me invitaron a una fiesta, y junto con mi mamá buscamos el vestido perfecto para llevarlo ese día, pero cuando llegue a la puerta me dí cuenta de que me habían dado la fecha equivocada, sólo para hacerme una broma. Se acuerda a qué sabe la crema chantilly revuelta con lágrimas. Se acuerda de la maestra que le dijo que eso era la caridad cristiana. Me acuerdo cuando aquella monja me recojió cuando el niño me golpeo la cabeza y se abrió mi ceja.
Se acuerda de que te conoció y fue la persona más feliz por casi dos años. Y ahora sé que me voy a acordar de el dolor tan inmenso que tengo en la cabeza, y que algo calientito recorre desde por detrás de mi oreja hasta la nariz, terminando en mis labios sabiendo que esto es sagre..
Así fue junio, y el asfalto en Bellas Artes, arde.
.HOY.
Que, ¿por qué?. Bueno, me he visto en la necesidad de no olvidar a alguien, la única forma de hacerlo es escribiendo.
Quiero escribir, y últimamente mi mano vuela en el teclado, me gusta escribir en papel, claro. Pero me he dado cuenta que con esto ahorro demasiados árboles, para poder respirar nuevo oxígeno en mi pequeño jardín.
Además de que siento que el papel y la pluma son utilizados para apuntar ideas rápidas cuando no tengo una computadora a la mano.
Así yo, pienso en tí y te escribo (:
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