"Princesa espacial"


O.K

Todo comenzó con una cuenta regresiva
5, 4, 3, 2, 1 ¿despeguen!

La nave despegó sin rumbo hacia el espacio, en ésa nave viajaban tres personas, una de ellas era algo tímida pero le gustaba mucho el espacio, así que al llegar miró todo lo hermoso que se veía por la ventanilla.

Vio estrellas fugases, galaxias, la luna, etcétera. Todo parecía ir genial hasta que uno de los pilotos vio una luz roja que prendía y apagaba, la señal de alarma decía peligro.

Las tres personas que iban en la nave se alarmaron. La computadora decía que la turbina no funcionaba, y el oxígeno era poco.

La persona que veía por la ventanilla dijo:

- ¡Yo saldré y la arreglaré! Lo dijo con una cara algo nerviosa, pero decidida a hacerlo

El capitán le dijo:

- O.K confiamos en ti, mucha suerte.

ésta persona tomó su traje de astronauta, se despidió con un abrazo, y le dijo a sus compañeros:

- ¡Volveré!

La compuerta de a nave se abrió, y salió con un desarmador en la mano y un radiotransmisor, que era el más nuevo de todos, y por ahí hablaba con el capitán que lo orientaba. Mientras que arreglaba la turbina, él se quedó callado.

El capitán al no oírlo le dijo:

- ¡Hey conteste!, ¿Qué sucede?

(el hombre no contestaba)

Después de muchos intentos fallidos de poder contestar, el capitán se asomó por la ventanilla y lo miró. Estaba estático.

Tssssss-------- - Capitán, ¡hay un gran problema!, creo que he fallado, no puedo arreglarlo.

Sin más que decir se soltó del lazo que lo sostenía y se fue.

Éste hombre estuvo así, volando sin rumbo, ya estaba desesperado, tenía una sensación tan rara, así que sin más que hacer dijo:

- Al parecer éste es mi fin

Y se quedó dormido

Ésta persona sentía que alguien lo abrazaba, pero sin abrir los ojos pensó; "Estoy quedando muerto"

Al abrir los ojos, vio a la persona más linda que nunca había visto. Estaba en un lugar genial. A él le dio miedo y mucha curiosidad.

Era una chica, una chica que lo encontró en el espacio, y le dijo:

- ¿De dónde eres?, ¿Quién eres?

Pero ésta persona NO hablaba. La chica le sonrió y lo llevo con ella a un lugar extraño pero genial. Le dio de comer cosas que nunca imagino. Le enseñó muchas cosas, pero el hombre NO hablaba.

Pasaron horas. Y así estaba la chica muy feliz, pero él seguía muy confundido. La primera palabra que el hombre le dijo fue:

- ¿Dónde estoy?

A lo que la chica contestó:

- Estas en mi reino

El hombre confundido le dijo con gran expresión:

- ¿Tu reino?, am, o sea, ¿Tú eres una princesa? -preguntó el hombre-

El hombre no creía nada, y le volvió a preguntar:

- Am, y tu nombre ¿Cuál es?

La princesa le dijo:

- No pienses en eso, cierra los ojos y lo sabrás

El hombre sin pensarlo cerró los ojos. Al abrir los ojos estaba en su habitación. él no podía creer lo que había pasado, y ésto nunca se lo contó a nadie.

FIN

"Sombras"



Recuerdo ése día como el mejor que había pasado contigo, el aburrimiento no me ganaba en mis sentimientos, podías cambiar mi humor.


Mi mente como siempre creaba historias, te contaba las historias, y lograban llegar a mí todas las imágenes de lo que te contaba, pero sólo tú podías convertirlas en sombras.

"Recuerda su nombre"



No hablaré más de libros a la larga Guerra, sino caminaré junto a los espinos secos, hasta encontrar a un mendigo resguardándose del viento y llevar la conversación hasta que salga su nombre.

Si hubiera suficientes harapos sabrá su nombre, y le agradará mucho recordarlo, porque en los viejos tiempos tenia los elogios de los jóvenes y los viejos la culpaban, entre los pobres, ambos viejos y jóvenes la elogiaban.

"Bello silencio"




Cuando no tienes las palabras necesarias y oportunas.
Cuando temes perder al decir lo que no quieres. Cuando quieres probar si aquella alma es capaz de leer la tuya. Cuando no tienes valor para expresar lo más hermoso dentro de ti.
Cuando no puedes decir "no". Cuando sólo quieres alejarte sin dejar que alguien te comprenda. Cuando quieres decir a esa persona que la necesitas, pero que sabes que nunca estará contigo. Muchas veces basta una mirada.
Una mirada sostenida. Tus ojos sobre los ojos del otro. Adivinar el significado de los brillos. Leer el futuro inmediato más allá de la pupila. Quieres decir muchas cosas, pero aguántate las ganas. Aprieta los labios.
Permite que las ideas circulen sin que salgan al exterior. silencio. Alarga el espacio entre las preguntas y las respuestas. Deja que los músculos se dibujen en el rostro. Espera una señal de alerta. Mantén la respiración.
Piensa que el otro también piensa. Analiza. Espera callar para escuchar. Callar para mirar. Callar para aprender. Callar para callar. Callar, para convertir el silencio en un cómplice.
Para saber si el eco existe. Callar, porque no todo lo que nos conviene escuchar nos lo dicen al oído, con la 
intimidad de una confesión, con el volumen de un grito, con el acento de las grandes revelaciones.

Callar para comprender que el silencio es el antifaz de los sonidos más hermosos. Manejar el silencio es más difícil que manejar la palabra.

"Mi luna de queso"



La luna se puede tomar a cucharadas o como una cápsula cada dos horas, es buena como hipnótico y sedante, y también alivia a los que se han intoxicado de filosofía. 

Un pedazo de luna en el bolsillo es mejor amuleto que una pata de conejo: sirve para encontrar a quien se ama, para ser rico sin que lo sepa nadie y para alejar a los médicos y a las clínicas. 

Se puede dar de postre a los niños cuando no se han dormido y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna debajo de tu almohada y mirarás lo que quieras ver. 

Lleva siempre un frasquito del aire de la luna para cuando te ahogues, y dale la llave de la luna a los presos y a los desencantados, para los condenados a muerte y para los condenados a vida. 

No hay mejor estimulante que la luna en dosis precisas y controladas.

"¿Cómo era ése cielo?"



Podía observarlo todo desde ese punto alejado del piso; La noche era clara, podía encontrar el color en todo apesar de que tenian cierto negro difuminado a causa de la noche. La carretera estaba vacía; ésa era la única casa perdida entre el bosque y yo estaba ahí junto a la sombra de mi sueño de cada año.


El aire me enviaba el olor de la tierra mojada que estaba en la carretera, pues había llovido y estaba mojada; mi alrededor todo eran árboles e interminables espacios de tierra coloreados de ese verde cálido, y frente a mí, en la tierra se estancaba el agua convirtiendolo en un lago tranquilo de agua dulce en el que se reflejaba toda la vista que estaba por encima de él.


Las pupilas de mis ojos se dilatan al mirar la luna de ésa noche en la que aparezco sentado en el tejado de una casa entre el bosque. Ahora sí me parecía grande, y supe que el mundo no es tan pequeño como para poder disfrutarlo en 8O días, y que esa luna no esconde un hijo como Anna Torroja cantaba. La luna es una fijitiva en la noche, era libre y te busca en todos lados por que le gusta ser admirada. La razón por la cual el sol la odiaba es porque ella capta todas las miradas. Ahora entiendo.


Estaba allí en donde el vacío pasa su arco de violín sobre el horizonte en donde los hombres pueden transformarse en pájaros y los ángeles en piedras realmente hermosas para que las puedas guardar en tu bolsillo.


Probablemente el cielo fabricaba tinieblas en su laboratorio y trabaja para volver sordos a los ciegos.Tiene un ojo en la mano y no sabe a quién ponerselo.


Estamos lejos en el fin del los fines, en donde puedo ver como un hombre está colgado por los pies de una estrella y se balancea en el espacio con la cabeza hacia abajo. Y el viento que dobla a los árboles agita mi cabello.

Autora, dime tu nombre. (te dije mientras tratabas de encontrar lo que sentia)

- ¿Mi nombre?, pues me llamo Lirbé

Lirbé, ¿cuántos kilometros nos separan?

No son kilómetros, y no es cuestión de distancia o números que te digan algo, es la inmortalidad.

Yo podría caerme de destino en destino pero siempre guardaré el recuerdo de éste cielo.

- ¿Conoces las visiones de la muerte?, ¿Has visto el corazón de la luz?. Yo a veces me convierto en una selva inmensa y recorro los mundos como lo hace un ejército. Mi paracaidas cae de sueño en sueño por los espacios de la muerte, y te aseguro, siempre tratare de llegar a tu mente para que éste cielo nunca lo olvides.


Recordé que la calle de los sueños no tiene árboles, entonces tal vez ésto no sea un sueño.
Sólamente Lirbé conoce el misterio de ésto y del cielo, pero ella recorre el arco-iris con sus dedos temblorosos en busca de un sonido especial.


Ése día encontré a un pájaro desconocido que me dijo:

Si yo fuése camello, no tendría sed. ¿Qué hora es?


Se bebío las gotas de agua que tenía en el cabello a causa del rocio del clima del bosque, me lanzó tres miradas y media y se largó diciendo "adiós". Y entonces una línea se trazó en mi mano.


De nuevo me había perdido en mis adentros, y ella me distrajo cuando dijo:

Tu destino es amar lo peligroso, lo peligroso que hay dentro y fuera de ti, para que se cumplan todos tus sueños cubiertos de ése rocio del amanecer. Cuida de no morir antes de tu muerte.

Lirbé, hoy deseo poder escribir con mis dedos tu nombre en el cielo..


así, mientras decía eso, ella desapareció y yo seguía aqui, pero cuando pude notarlo ya no quise nada, sólo deseé que el cielo cambiara de lugar, que soplara un viento desesperado y apague las estrellas, como aquellas veces en las que las estrellas duermen después de una noche de trabajo continuo.


Pero el cielo me dijo:

Sé triste, pues ella te espera en un rincón de éste año que pasa...

" Léeme el cielo nocturno mientras los pájaros hablan"




Estaba por terminar esa edad que tanto odiaba, pero de la cual sabía que algún día quisiera revivirla.Éste día es el que de verdad me agrada más que otros días, más que la lluvia en éste mes, más que el café con cigarrillos porque era cuando podía estar en el "no sé qué" de mis sueños. Ansiaba que llegaran las doce para que mi mente se pusiera en blanco y volver a ver a la chica que se encargaba de contruir mis sueños.

Tenía algo de que quejarme, pues mis sueños no eran precisamente lo que queria que fueran.

Estaba por ver a la autora mágica de de mi sueño con un oso, y ahora sí podia pedirle lo que en todo este tiempo habia deseado ver. Estaba tan en mi mundo hablando conmigo mismo dentro de mi mente que no me dí cuenta de su presencia la cual admiraba un cuadro surrealista de un elefante que pertenecia a Salvador Dalí, fué entonces cuando volteó y me dijo:

- ¡Valla!, hasta que osaste calmar tu mente y percatarte de mi existencia.

Estaba muy distraído, no creí que hubiese alguien acompañandome.

Bien, no importa. Ahora cuéntame. ¿ qué quieres hacer hoy en tu mente?. Permaneceré aquí contigo hasta que tus ojos se abran y logres ver que ha aumentado un numero en tu vida. Entonces, dime, ¿qué se te ocurre?

Quiero ver el cielo nocturno.

- ¿Desperdicias la posibilidad de ver lo imposible en tu cumpleaños para ver el cielo nocturno?

He pasado demasiado tiempo dormido, y he estado tan ocupado que no he podido encontrar el"conejo blanco" en la luna, así que quiero verlo mientras tú estás aqui.

De acuerdo, es tu mente y tu deseo..

De entre la esquina de este cuarto en blanco se esparcía como pintura la noche, cada vez se hacía más profunda y la luna aparecía frente a mis ojos más grande que como pudiera ver en el campo. Lo gatos se aparecían en las calles, y pronto me encontraba en el tejado de una casa.

Es curioso por que cuando voy  la escuela comienzo a contar 1, 2, 3, 4, pero me desespero por que mi padre que es astronauta cuenta al revés: 4, 3, 2, 1, y grita: ¡Despegue a la luna!, pero tú, estando a mi lado no cuentas estrellas, ni cuentas el tiempo, sólo lees el cielo. Dime, ¿qué clase de persona se pone a leer el cielo más que tú?

- Léeme el cielo nocturno (te dije)

No entenderás, él te dice cosas raras, del mismo raro a como soy yo.

- ¿Acaso son pájaros, pájaros hablando en ésta noche?

Espero no te moleste pero, me agradan los pájaros. Quería contruir tu sueño pero como siempre alg sale mal y ahora aparecen ellos con su platica sobre el alpiste y la propiedad que deben alcanzar para hacer su nido en un árbol.

- No me molesta, de hecho me agrada, y lo acepto sólo si me lees el cielo nocturno

- ¡Pero que insistente eres!, sin embargo, lo haré. ¿Cuántas veces te has levantado y visto si en las venas de tus muñecas aún pasa la sangre?

Nunca, nunca lo he hecho, ¿por qué?

- ¿Ves?, ese es el problema contigo, el cielo dice que debes asegurarte de que el por la mañana, al despertar, aún sigas respirando, y a tí ni te interesa saberlo.

Si llega el día y no me doy cuenta de que ya no respiro, ¿qupe pasaría?

Bueno, entonces siempre me podrpas ver y leer el cielo.

Había disfrutado realmente de mi sueño deseado en mi cumpleaños, y fue entonces cuando decidí dejar de respirar, y no encontrar los regalos de mis padres por la mañana, o leer los mensajes de felicitaciones escritos por mis amigos, sólo quise leer el cielo nocturno mientras los pájaros hablan con la autora mágica de mis sueños durante diecisiete años.