Llueve.
La lluvia me recuerda tanto a tí. Me encantaba saber que cuando llovía, tú me recordabas.
Ahora todo es pequeño y la lluvia pierde su importancia en tí. Si tan sólo te hiciera ver de nuevo que la lluvia no sabe a chocolate, pero que es tan bella como poder aprender a leer.
Tal vez pensarías mejor, o no sé. Sé que tal vez un día volverás y pedirás perdón por todas esas veces que me rompiste el corazón, y querrás que ahora yo te cuide.
¿Cuántas veces estuve a punto de querer ahogarme en una alberca, sólo por que me gustaba el agua? Ni siquiera recuerdo. Pero sí recuerdo los regaños tan grandes que mi madre me daba cuando veía que sangraba mi nariz por respirar agua. Pero yo no tengo la culpa de que en mis sueños era tan sólo un pez azul.
Ésta tristeza me agobia, yo sé que quiero estar feliz, que quiero pensar en el azul de las nubes. Pero sin ver tus ojos no puedo. Esta lluvia viene desde lo mas alto acompañando mis lagrimas. Me preguntaba si a alguien dañaron allí arriba como para estar toda la noche igual que yo..
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