Libre


Hoy quise sentirme libre. Hoy quise brincar desde mi ventana a la calle. Hoy quise gritar por dentro. Hoy quise salir a ver la ciudad en el auto y poder viajar con el soundtrack perfecto para mi viaje libre.

Entonces abrí las ventanas, el aire era fresco y la mañana nublada. Te olvide por todo el día, ni siquiera me preocupe por aquello que leí en la mañana y me destrozo el corazón. Ya no recordaba nada mas que tenia que llegar a casa a las 7:00

Pero entonces un auto mucho mas pequeño que el de mis padres pasó a mi lado, me quería rebazar, y me mojó por los hombros con aquella agua puerca estancada de la calle.

Escribe


Abril escribe. Siente la culpa en las rodillas. Se gastó el último billete en un café y ahora está a punto de desperdiciar 2O minutos en una tontería, pero tal parecería que no le importara, pues ya había perdido mucho tiempo en los últimos 18 años.

Hasta el lápiz que va marcando el papel sabe a maldad. Escribe. Acerca de esto y aquello. Del verde del pasto y las mariposas en mayo. El café comienza a recorrerle el cuerpo. El aroma le envuelve la cabeza. Triste frío que no llega a ser. Escribe. Tenía que estar haciendo tarea. Podría rezar, limpiar su casa o meterse al gimnasio para perder los 15 kilos que le sobran, pero escribe.

De esto y de nada; del inicio al fin; sólo para sentir la tensión en los músculos del antebrazo, sólo para ensuciarse la mano con grafito; sólo para, pues sólo por.

En este momento se acercan dos, así como quien quiere la cosa. Traen los platos de comida en la mano. No hay mesas. En sus mentes ellos dicen:

-¡¿ No ves que no hay mesas?!, ¡¿ No ves que no hay tiempo?!, ¡Y tú te lo estas robando todo!, No ves que vemos, y nos queda claro que eres una ¡irresponsable!

Pero Abril se clava más en las curvas de la letra. Sobra decir que los ignora. ¡No la paren ahora que lleva impulso!. Escribe. Como fujitiva del infierno, como expatriada del cielo. Aunque sólo sea para que los ojos se te resbalen por la página. Aunque sólo sea para ver las letras aumentadas por el cristal de las lágrimas. Aunque sólo sea para acabarle las puntillas a este lapicero robado que no sabe fallar. Escribe para salvarte, para salvarnos...

¿Y los árboles?





Me mecía en el columpio que colgué de mi árbol, la vida era silencio, silencio, y el viento era fresco.

Lúas llegaba ya con los libros preferidos de la semana para descartar las palabras importantes, y las frases más originales de cada uno.

Sabía que no había olvidado la canasta para hacer un picnic, la traía en su mano derecha, adentro cabían perfectamente siete sandwiches, dos tazas, cuatro bisquets, cinco flores y un termo con agua de jamaica.

Corría como si el viento le prohibiera el paso. ¡ Y allá iba!. Parecía que bailaba, parecía que quería hacerme reír. Y no puedo olvidar como cayó al suelo. Un hoyo en la tierra hizo que su pie se hundiera y chocara con una roca la cual hizo que se le partiera la uña. Giró incontrolablemente. Todo se salvo. Excepto él, de permanecer una hora sentado en el pasto, y el resto de la semana en cama.

Cuando llegué hacia el, dijo que mi cuaderno tuvo la culpa, que le distrajo la pequeña fotografía que escondía dentro. Y entonces pregunto:

- ¿Por qué escribes?

- Trato de no olvidar a alguien, y la única manera de hacerlo es escribiendo.

- ¿Y si algún día, se diera la ocasión y perdieras tu brazo derecho con el que escribes? - pregunto como casi un susurro, mientras se quitaba el pasto que conservó su zapato -

- Pues aprendería a usar la izquierda - le contesté-

- ¿Y no crees que para ese entonces ya lo habrías olvidado?

- No, pues ya hubiese utilizado mi nariz para escribir en mi ipod...


Luna.

Era una noche más de esas en las que me encontraba con Lúas en mi habitación.

Estaba esperando a que el aire de la noche entrara por la ventana y refrescara mi habitación impregnándola con su olor a tierra mojada.

Entonces Lúas comenzó una conversación:

- Que sabia es la luna, ¿No crees?

- ¿Sabia?, ¿Qué tiene de sabia? -Le dije-

- Pues ella puede ver todo.

- No lo creo, ella no puede ver lo que sucede en el día.

- ¿Y tú qué sabes?. Hay cosas que pasan en el día, pero de igual manera pasan en la noche. -Me respondió-

- Bueno, y tal vez tengas razón. Pero sé de una cosa que la luna nunca tendrá el honor de saber qué se siente.

- ¿Ah sí?, ¿Y qué se supone es eso?

- Un girasol voltear a donde ella valla...

Almohadas.




Sí, las almohadas se han convertido en mi consuelo de las noches, en mi objeto más cercano y cómodo para abrazar. Incluso hubo un momento en el que me hablaron al oído para saber la respuesta de aquella duda que me evitaba el poder dormir.

Y supe que ellas me comprendían, porque secaron las lágrimas de mis ojos, también secaron mi cabello cuando me bañaba en las noches, también evitaban que mi mamá se diera cuenta de que estaba enferma por que escondían el sonido de mi tos, guardaban tu foto para que pudiera soñar contigo, oían música conmigo, y soportaban mis gritos cuando estaba triste o enojada, pero lo más importante es que ellas siempre me esperaban a verme dormir.

Homenaje a Frida Kahlo


Homenaje a Frida Kahlo a video by Thais.sr on Flickr.
Este es un video realizado por "Thais.sr" de Flickr. El cual muestra una de mis pintoras favoritas. Frida Kahlo.

Frida Kahlo desde hace tiempo que llamó mi atención, digamos que es justo como quisiera ser. Ya sé, no es bueno tratar de imitar a una persona, pero cuando menos poner mi propio estilo.

Sé que algún día alguien sabrá de mi gusto por ella y me regalará un libro en donde hablen de ella.
(:

Esta no es mi partida.






Por mucho tiempo supe que estaba perdida, hasta que llegaste tú, y sí, lo sé, esto probablemente te parezca tonto.


Pero es en realidad que me la pase tan bien contigo. Es tan triste que de repente una persona pueda romper y curar tu corazón como tú lo haces. Pero justamente ahora esta roto. Y no entendí, soy ciega y sordo muda cuando me dices "adiós".


Hoy te he citado a el parque, sólo para decirte, que te dejare ser libre. Pues nunca fuiste mío, y aprende que jamás serás de nadie. Pero también te diré que aquí te seguiré esperando, que estaré ahí cuando lo necesites y me convertiré en tu sombra amiga. La que te cuidará. Y que aquí te estaré esperando para cuando en realidad abras los ojos y sepas que el miedo y las dudas no existen, tan sólo te quieren detener. Sí, son como Santa Claus y los cuentos de hadas.


Y mientras me alejo para dejarte tu espacio por un tiempo, en la película de mi vida suena en un volumen alto "til kingdom come by coldplay" en mi mente.


Y esta no es mi partida...



Parque.




Hoy fui a un parque. 


Tenía esa loca idea desde hace ya un tiempo, de que podría por fin tomar una foto a una ardilla sin la necesidad de darle de comer, pero se me hizo tan cruel, porque pensé en qué seria de mi si fuera ardilla.

Así que la llame con un chocolate en mano. Seamos sinceros, quién no ama el chocolate!!?.  


Así pues, después de esperar sentada tanto tiempo -mientras que Lúas estaba colgado en un árbol, sosteniéndose con los pies y mirando todo al revés- llego una. No la había sentido, pues estaba tan entretenida esperando a se cayera Lúas, que no me percate de su compañía.



Se veía tan temerosa. Y si hacia un movimiento rápido escapaba, pero siempre regresaba.

Lúas desde el árbol le dijo con un pequeño susurro que se acercara. Para esto yo ya tenía mi cámara preparada. Entonces tomó un pedazo, y al observar que no le hice nada. Se quedo en mi pierna, dejando así el tiempo suficiente para que le tomara una foto.



Cuando dí clic, huyó.. pero por fin pude tener la foto de una ardilla sin que saliera movida, como todas aquellas que intente tomar cuando fuimos en busca de ese museo.

No Light






Hoy se fue la luz. y no sabes lo bien que se siente!! 


Ya me había hartado de el ruido que había en casa. Y viendo este caso, fue como darles tres nalgadas a mis padres, y después girarlos para ponerles cinta canela en la boca y mandarlos a dormir.. 


Realmente se siente muy bien eso. Tan sólo quería tener cierto silencio para poder leer aquel libro que robe del aula de lecturas, titulado "el castillo de los Cárpatos" de Julio Verne. pero con la televisión encendida y en el volumen 30, me sentía como Matilda y sus padres tan torpes. 


Lúas trataba de distraerme para evitar que me enojara. Y tomó un lápiz. Lo puso sobre una de las 50 hojas que se encontraban en mi buró y escribió la palabra "consuetudinario" a lo que yo respondí: 


 - que tiene que ver esa palabra? 


 -- sé que en tu familia siempre esta presente esta palabra, de hecho justo antes de entrar, en la puerta se remarca con letras mayúsculas y rojas. 


 -en serio? yo no la veo!! 


 -- tu puedes ver tus cosas imaginarias como yo, y los demás no lo ven, entonces yo veo mis cosas imaginarias las cuales tu no ves, y mucho menos los demás.. 


 - De acuerdo, pero por qué lo crees? 


 -- abril.. -respiro hondo- las cosas que hacen aquí siempre son por costumbre, por qué no les propones hacer algo nuevo? 


 - No lo querrían hacer. Y sí, soy muy egoísta, pero sinceramente no creo que me hagan mucho caso. Tienes el claro ejemplo de que baje cinco veces a repetirles que le bajaran al televisor.Y ninguno me tomo en cuenta 

Lúas comprendió, agacho la cabeza, y ahora tomó otra hoja, dibujando un ratón. Le quedo tan perfecto que figuro un perfecto asco en mi mente y ambos pronunciamos un fuerte AGG!! que describía perfectamente nuestro asco! 


Seguido de esto, Lúas hizo bola la hoja, dejándola bajo mi cama.. 

Y ahora sí.. Comenzamos a leer..

Llueve.





La lluvia me recuerda tanto a tí. Me encantaba saber que cuando llovía, tú me recordabas. 


Ahora todo es pequeño y la lluvia pierde su importancia en tí. Si tan sólo te hiciera ver de nuevo que la lluvia no sabe a chocolate, pero que es tan bella como poder aprender a leer. 


Tal vez pensarías mejor, o no sé. Sé que tal vez un día volverás y pedirás perdón por todas esas veces que me rompiste el corazón, y querrás que ahora yo te cuide.


¿Cuántas veces estuve a punto de querer ahogarme en una alberca, sólo por que me gustaba el agua? Ni siquiera recuerdo. Pero sí recuerdo los regaños tan grandes que mi madre me daba cuando veía que sangraba mi nariz por respirar agua. Pero yo no tengo la culpa de que en mis sueños era tan sólo un pez azul. 


Ésta tristeza me agobia, yo sé que quiero estar feliz, que quiero pensar en el azul de las nubes. Pero sin ver tus ojos no puedo. Esta lluvia viene desde lo mas alto acompañando mis lagrimas. Me preguntaba si a alguien dañaron allí arriba como para estar toda la noche igual que yo..

Estúpido Unicornio.



Ayer lloré, y no me hizo sentir muy bien. 


Como siempre. Lloraba por ti, y el miedo a perderte. No entiendo por qué fuiste tan cruel, ¿De verdad fui tan mala como para merecer esto?


No sé. Caminaba por alrededor de mi cama buscando una respuesta, buscando un alfiler para que me pinchara el dedo y el dolor me hiciera dormir.


Sin embargo pensé en no tenerle resentimiento a nadie, pues me haría sentir más mal. De hecho también pensé en que no me agrada contagiar mis malas ganas, así que prefiero sonreír aunque en mi interior sepa que no estoy bien, pero sinceramente esto me hará mas fuerte.


Yo sé, entiendo la situación, pero aún quiero verte. Y tal vez así podríamos ver a las personas desde un unicornio en el cielo azul, pero el estúpido unicornio, prefirió irse contigo.

En mi cumpleaños.





En mi cumpleaños, no recuerdo qué hice. Sólo sé que me regalaron una cámara, que más quisiera que hubiese sido profesional, pero es tan sólo una digital que deja lucir el nombre a un costado de " Canon ". 


Platicaba con una amiga justamente sobre este regalo, y me dijo: -¿ No esa marca ya no existía ? a lo que respondí: -¡ Claro que NO !, ¡ si esta en su mero capullo a punto de florecer !.


Y bueno.. no me quejo, esta bien, es lo que deseaba, pero sinceramente me hubiese gustado que me regalaran una casa en el medio del bosque.


Hoy, el clima es frío aya afuera. Creí haber terminado de calentar mi comida, pero mi carne aún seguía fría, y le puse sal en lugar de azúcar a mi té. No sé, el tiempo es raro, justo ahora pensaba en cómo crece una fresa.


Tal vez éste sea un síntoma de locura, pero realmente se siente bien. No sé si alguna vez en la escuela me entendieron. Yo creo que jamás me entendieron y sólo trataban de sobre llevarme. O tal vez.. Umh.. No sé.


Me dí cuenta de que muchas veces no sé nada, y eso me frustra. Quisiera poder comer pasteles y llenarme de sabiduría al hacerlo.


Supe que no sabía de la vida cuando vi marihuana, y pegunté si era té.


Pero yo que puedo pedirle a la luna si sólo tengo 18 años, y no me quiero sentir adulta...



.Así Fue.



Mi vida fué así. Tan minúscula, tan pobre. Vivía en México en un lugar cerca, no muy lejos de un bosque, lo cual me agradaba. Sin embargo, no podía ir. Pues necesitaba un auto para poder llegar, & mis padres no permitirían que usase su auto, pues pensaban que lo chocaría.

Durante estas vacaciones me aburría y me hacía cada vez más pequeña cuando pensaba en tí. No quería estar aquí dentro, pero también quería estar sola sin dejar de pensar, porque si lo hacía me aburria. Así pues, conseguí un amigo. Se parece tanto a ti...

Su nombre es Luas, & está en mi mente mientras que tú no estas.

Un día, mientras me encontraba en mi cama, sentada, & encima de mí estaban los edredones que me cubrían la cabeza, entonces Luas se acercó a me enseñó la historia que escribiste para mí, la cual se te olvido terminar.

.Así será mi muerte.



Junio. En la Ciudad de los Palacios el asfalto arde. Desde las jardineras que están en Bellas Artes, el verde revienta en la cara de los peatones.


"Un libro, un libro, para leer en el rincón...", en eso piensa Abril, que acaba de cruzar la Alameda y avanza hacia el Palacio de Telecomunicaciones como quien no quiere la cosa, paso pasito, gallo gallina, como si los zapatos del tres -piel Capa de Ozono- no le apretaran ya; como si no le faltaran quince minutos para volver a llegar tarde a la cita contigo; como si el sudor no hubiese manchado ya su blusa floreada; como si no estuviera calculando que se hiciera a un lado el bolero y el policía para arrancarle un pedazo al patrimonio nacional.


Junio en la Ciudad de los Palacios; los jinetes asumen posiciones. ¡ Y arrancan ! Abril toma la delantera, policía le sigue muy de cerca; bolero ve detrás y exige que le paguen; Abril aprieta el paso y esquiva a dos turistas franceses; Policía galopa sin freno; Bolero se va quedando en el fondo. ¡ Que carrera señores, que carrera ! Abril sigue adelante y alcanza a ver la meta: sabe que cruzará el Eje Central y se perderá entre los autos y los peatones.


El policía luce alterado, pero no cede a recibir dinero para dejarlos escapar. Abril está a una nariz de la victoria. ¡ Y lo logra, damas y caballeros ! pone nariz, brazos, piernas y torso sobre la avenida y vuelve los ojos al cielo en señal de agradecimiento.


¡ OH dolor, oh recuerdo, oh esperanza !, la mirada se le petrifica por un nanosegundo en el trasero del albañil que esta colgado en un andamio, cepillándole la fachada al cementerio de las cartas perdidas. Y allá va Abril una vez más, impulsada no por sus ganas de triunfo, sino por el madrazo que le acomoda la bicicleta de reparto de "La esperanza".


Vuelan los bolillos, se aplastan las donas. Tres cuernitos golpean el camión de la Coca-Cola. Siete barrilitos y cuatro besos se embarran en el anuncio de Eruviel que lleva el camión que va a la villa. La niña pecosa que viaja en el asiento de enfrente mira todo a su alrededor a través de la ventana y le dice a su mamá que se le antoja un bisquet con un vaso de leche fría. El de la combi no ve venir las conchas por ir cambiando su casete de "Los Ángeles Azules" y se estampa en el Topaz. El del Topaz se jala los pelos y la corbata por que no ha terminado de pagar el auto. La señora del Stratus busca su telcel para avisar que no va a poder llegar a su comida y no se da cuenta de vocho amarillo que la alcanza por un costado.


Todos los panes y un rin de bicicleta ofrendan su vida sobre el asfalto. El repartidor no sabe si buscar los tres dientes que se le cayeron o salvar las teleras. Un sólo claxonaso, y un sólo corazón.


La falda azul cubre completamente la cara y el torso de esta heroína. Se exponen al sol y el ozono unas piernas en proporciones no tan delgadas y unas pantaletas que eran negras y ahora grises; que fueron grandes y ahora son chicas; que tuvieron resorte y ahora tenian una grapa y un seguro para pañal, perfectamente en su lugar.


El policía le quita los petalos de flores que quedaron en su cara y la cubre con una cobija que siempre carga para estos casos...


En la cabeza de Abril: silencio, silencio, silencio. Silencio en las alturas desde que se quedo en vacaciones a pensar que hacer el resto de su vida cuando iba en tercer año de secundaria. Y luego quedarse así retratando al mundo. Ni modo, le dije que no se pusiera esos calzones, pero me los puse. Ay, mejor quiero dormirme, mejor dormirme, pero me pican los vidrios y las piedras que se me quedaron en el cabello. Sí, es cierto, le apesta la boca al que me acomoda la cobija, pero por lo menos hace a un lado a los metiches. Que no se duerma. Que no cierre los ojos. Una vez leí en la revista QUO que un señor se fue a un viaje astral después de pegarse un golpe y luego ya no quiso regresar. Tengo miedo. No me duermo. Me cuesta trabajo por que los parpados me pesan.


Una señora trata de darme un trago de Coca caliente, pero tengo los dientes apretados. Que no se duerma. Que piense en algo bonito. Que se fije en aquellas rejas que se parecen a todos aquellos portones de las primarias a las que fue, por que su mamá siempre cambia de opinión sólo pensando en ella. Me acuerdo de los zapatos de charol, y del uniforme que cuidaba como mi vida, por que no me iban a comprar otro.


Me acuerdo que me dolía la cabeza por haber ejercido tanta fuerza en mi cabeza para quitarme ese chicle que me pegaron en la cabeza, y mi madre tuvo que llevarme hasta la puerta de la escuela, pero todos se rieron de su pijama y me di verguenza.


Se acuerda de que contó una vez tres semanas sin que nadie le dirigiera la palabra cuando iba en segundo año. Me acorde de cuando me invitaron a una fiesta, y junto con mi mamá buscamos el vestido perfecto para llevarlo ese día, pero cuando llegue a la puerta me dí cuenta de que me habían dado la fecha equivocada, sólo para hacerme una broma. Se acuerda a qué sabe la crema chantilly revuelta con lágrimas. Se acuerda de la maestra que le dijo que eso era la caridad cristiana. Me acuerdo cuando aquella monja me recojió cuando el niño me golpeo la cabeza y se abrió mi ceja.


Se acuerda de que te conoció y fue la persona más feliz por casi dos años. Y ahora sé que me voy a acordar de el dolor tan inmenso que tengo en la cabeza, y que algo calientito recorre desde por detrás de mi oreja hasta la nariz, terminando en mis labios sabiendo que esto es sagre..


Así fue junio, y el asfalto en Bellas Artes, arde.



.HOY.

|photo by. shane nish mahen|
Hoy, he creado este blog.

Que, ¿por qué?. Bueno, me he visto en la necesidad de no olvidar a alguien, la única forma de hacerlo es escribiendo.

Quiero escribir, y últimamente mi mano vuela en el teclado, me gusta escribir en papel, claro. Pero me he dado cuenta que con esto ahorro demasiados árboles, para poder respirar nuevo oxígeno en mi pequeño jardín. 

Además de que siento que el papel y la pluma son utilizados para apuntar ideas rápidas cuando no tengo una computadora a la mano.

Así yo, pienso en tí y te escribo (: