Es curioso que después de dormir llegue el momento en el que te digan "abre los ojos". La luz de la mañana penetra en mis ojos haciendo que mis pupilas se agranden. Y sé que ya no podré dormir. Me quedo quieta analizando mi sueño y después de haberlo recordado, me decido a girar para quedar recargada sobre mi lado derecho para respirar ese nuevo aire de otro día. Miraba las venas de mis muñecas y me preguntaba si aún estaba viva.
Me costaba trabajo levantarme pero sabía que mi cuerpo ya se había entumecido y pronto ya no lo soportaría. Me levanto y decido vaciar mi vejiga que contiene desde anoche toda el agua que tenía ese vaso. Después lavo mi cara, mis manos y dientes.
Ahora me decido ir a desayunar un plato que tenga ese cereal que tanto me gusta. ¿Y ahora qué?. bañarme. Siento el agua resbalar por mi espalda. Recuerdo el olor del shampoo y el jabón.
Tomo mis cosas y recorro la ciudad. ¿Qué más da?. Que mi bicicleta me haga recordar lo grande que es el mundo.

Sí, esa sensación al despertar, es como una nueva vida y a hacerlo de nuevo!
ResponderEliminarTe imaginé toda dormidilla haha :3
Volveré a aprender a usar la bici para algún día dar un paseo, o dos tal vez, va?
:)
Vale!! Me parece una muy buena idea :)
ResponderEliminar